Los odio. Odio a mis padres. ¿Por qué se entrometen en mi vida sólo para joderme? ¿¡Por qué por dos puñeteras asignaturas que me han caído me privan del viaje de fin de curso!? El esperado y ansiado viaje.
Lo tengo todo preparado desde hace semanas esperando que llegue el 30 de junio. Incluso, en clase, ya nos hemos organizado las personas que irán en cada una de las habitaciones del hotel. Tenía tantas esperanzas e ilusiones puestas en él, sobretodo porque va a ir Christian, el chico nuevo que ha venido este año a clase.
Puede que sea algo distante y frío pero me carcome los pensamientos y descontrola mi corazón. Iba a ser perfecto, me había propuesto lanzarme y conseguirle en el viaje, la última oportunidad que tenía antes de ir a la universidad y, en consecuencia, separarnos cada uno por nuestro lado sin posibilidad de reencontrarnos.
Pero con tan sólo las palabras de mis padres, prohibiéndome ir, lo han destruido todo. Tenía que verle una vez más, iba a ser posible en el viaje pero ya no hay última oportunidad. Y lo que me revienta de verdad es quedarme con estos sentimientos tan intensos que le proceso que me acabarán envenenando si no se exteriorizan.
Malditos sentimientos incumplidos.
Nunca he tenido problemas en dominar mi corazón sobre mi mente pero desde que Christian apareció me ha desmoronado el mundo por completo. Los sentimientos ganan a la razón, por primera vez, el corazón manda.
Creía que sería perfecto cuando me lanzara a él en el viaje pero ahora hasta me arrepiento de haberle visto. Me arrepiento de esta atracción incontrolable e inevitable que siento por él porque ni siquiera es amor, es atracción quizás obsesión, la peor de la trampas en las que puedes caer.
Definitivamente mis padres me han jodido. No quiero regresar a esa maldita casa de la que me he marchado horas antes, después de la discusión acerca del viaje. Pero tampoco tengo donde ir y empieza a hacer frío no sé si el orgullo podrá ganar al frío e impedir regresar a casa con el rabo entre las piernas. Aunque, ahora mismo, ni siquiera sé si sabría volver a casa…
Es medianoche y he estado deambulando toda la tarde, sin pensar hacia donde me dirigía. Ahora estoy caminando entre callejones oscuros donde no hay ni un alma. Probablemente el orgullo venza al frío por el simple hecho que estoy perdida.
- Deberías tener más cuidado –me advierte una voz aterciopelada-. En noches de luna roja no estáis a salvo.
Esa voz hace que mis sentidos despierten y mi corazón desbocado busca que mi cuerpo se desfogue. Es un sentimiento demasiado intenso y placentero como para querer oprimirlo con la razón, aunque dudo que ésta respondiese en un momento así.
Me detengo para buscar al dueño de esa voz y lo encuentro apoyado en la esquina de una callejón oculto entre las sombras, sin más pistas que su silueta. No obstante, puedo sentir cómo me clava su mirada y el brillo hipnótico de sus ojos y, al tiempo, veo cómo alza un brazo hacia arriba señalándome…
… una luna llena ¿de color rojo? Es imposible, pero está ahí.
- Regresa antes de que sea demasiado tarde –me dice la voz fríamente.
Su advertencia amenazadora se me clava directa en el corazón, mi mente entiende su significado y me grita que huya, sin embargo, mis pies están fijos al suelo y se mueven sólo para seguirle cuando él da la vuelta y se va en dirección contraria a la mía.
Soy consciente del peligro si bien no sé por qué le sigo por y entre los callejones.
Creo que este sentimiento tan nuevo y apremiante es el culpable de que me esté adentrando a la boca del lobo.
- No deberías acercarte a mí. No te confíes.
Empiezo a ser dependiente de esa voz sensual. Sólo quiero oírla porque no haría caso al valor del significado de sus palabras. Le seguiría aún si fuese al fin del mundo. Aún si tuviese que vender mi alma al diablo. Ya he caído demasiado hondo, he perdido toda razón, mi única opción es dejarme llevar.
Se detiene.
Se ha detenido y ahora se aproxima. Yo he sido quien le he estado persiguiendo pero ahora me veo recompensada al ser él quien viene en mi busca. Ya está todo perdido…
- Te lo he advertido –me susurra cuando está enfrente de mí al tiempo que me levanta la barbilla con su dedo pulgar haciendo que nuestras miradas se encuentren.
Me quedé fascinada de esos ojos verdes la primera vez que los vi pero que nunca antes, hasta ahora, me han prestado atención. Pase lo que pase, merece la pena verse reflejada en esos ojos verdes tan hechizantes, la proximidad de nuestros cuerpos, nuestras respiraciones sincronizadas y nuestro aliento compartido.
Sé que me encuentro en el borde del precipicio, al que me empujarán al vacío en cualquier momento, así que no lo dudo, aprovecho el momento.
Una vez más, me dejo llevar. Me empino pasándole los brazos por el cuello y acerco mi rostro al suyo sin apartar la vista de sus ojos verdes, sin pestañear sólo los cierro cuando mis labios tocan los suyos, cuando mi lengua se enlaza con la suya para experimentar los sentimientos encontrados. El beso lo es todo menos dulce y suave, nuestros cuerpos piden lujuria y pasión, locura y riesgo, y eso es lo que obtienen de nuestros labios.
Cuando nos separamos mi mente está nublada, el beso ha devastado todo mi ser, el fuego arrasa el interior de mi cuerpo. En cambio, él, no parece lo más mínimo afectado me mira de forma impasible con sus ojos.
- Te iría mejor si de vez en cuando escuchases lo que te dicen.
Me dice al mismo tiempo que con una mano sujeta mi nuca y dirige sus labios a mi cuello. Comienza a dar pequeños y fugaces besos hasta que se detiene y siento sobre mi piel algo frío.
- ¡Ah! –grito cuando me clava por completo sus colmillos en el cuello.
Poco a poco la ligereza se adueña de mi cuerpo, la vista se me nubla y mi mente cesa de todo pensamiento.
- Christian... –su nombre es lo único que logro pronunciar en un jadeo ahogado.
- Dulces sueños, pequeña –esta es la última vez que escucharé su voz.
Lo he hecho. Acabo de dar mi vida por un momento. He renunciado a los años que me quedaban por vivir, por ese ser misterioso, por esta noche. Una noche inolvidable.
05/07/08
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6 mordiscos:
me encanta la historia, te apoyo y se que vas a ser una gran escritoria... el pensamiento de anabel te hace sentir lo mismo que la porotagonista y espero que al final de la historiaencuntren su rayo de esperanza
Muchas gracias!!!
>-< no sabes lo que me anima escuchar eso ^^ lo haré lo mejor que pueda :) y ya veremos como acaban Anabel y Christian ^^
No es mucho pero los pensamientos de ambos que pongo por separado también descubren cosillas jiji
Oh! te ha quedado muy bien! el final del capítulo me encanta!!! lo de "dulces sueños pequeña" queda mu bien!!! ya me encanta Christian...XD está superinteresante, espero que alguna vez lleguen a publicarte algo.
Jeje, yo tb espero que me lleguen a publicar algo :p
El tiempo lo dirá aunque a finales de este año planeo enviarles el manuscrito de esta historia ^^
Quien no corre, vuela XD
uuuf cuando se encuentra con christian me encanta!!!
bueno ya te lo han dicho todo pero escribes genial!!La historia me está enganchando mucho y es amena de leer y emocionante y diverida a la vez.
mucha suerte!!
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