12/07/08

Eternidad



Cuando algo es eterno, como nuestra vida, llegado un punto todo se llega a aborrecer. Y, en medio de entre tanta oscuridad, viajas con el fin de encontrar un rastro de luz que haga que tus días vuelvan a ser vívidos como lo fueron una vez: cuando estabas vivo; cuando eras un ser humano.


Creí que mi condena sería estar encerrado en la maldición del paso del tiempo aferrada a una existencia donde no hay salida, donde la muerte no es una opción sino una utopía.

Pero me equivoqué.


Cuando había abandonado todo deseo de alimentar mi lado humano ya olvidado. Cuando había aceptado convertirme en la bestia que mi esencia vampírica desataba. Como un soplo de aire fresco, llegó a mí lo que todo vampiro convertido busca sino quiere consumirse noche tras noche en la oscuridad eterna.

Fue en esas circunstancias cuando la conocí a ella.

Christian

07/07/08

Aclaraciones

Me han preguntado acerca del estado actual de esta historia y aquí estoy para resolver todas las posibles dudas que rondan acerca de ella.


El estado de esta historia desde que la dí a conocer ha ido en evolución. Pero, a fecha de hoy, puedo declarar que esta historia es "mi nuevo proyecto de libro".


Empezó como una historia corta y es cierto que cuando escribí el segundo capítulo no tenía ni idea de cómo finalizaría. Sin embargo, esto ya no es cierto. La historia tiene un desarollo y un desenlance. Constará de tres partes o temporadas en las que posiblemente ronden los 10 ó 12 capítulos, asimismo cada capítulo tendrá unas 13 páginas.

La primera parte es bien conocida como "Noches de luna roja", de las otras dos tienen su título asignado pero como están sujetos a cambios hasta que no empiecen a escribir esas respectivas partes no diré cuáles son.

Ahora mismo, el proceso de escritura de la primera parte "Noches de luna roja" es el siguiente:
· Idea principal: encontrada
· Esbozo general: hecho
· Estructura: hecho
· Borrador: Estoy en ello. Es lo más costoso. De momento tengo acabados el prólogo y los capítulos 1 y 2 de 13 páginas cada uno*.
· Perfilar la historia: pendiente
· Correcciones: pendiente
· Revisión final: más pendiente aún.


* Aquí declaro que los dos capítulos que nombro de 13 páginas cada uno no son los que he colgado en la web de hecho hay ciertos cambios en la historia en la que estoy trabajando y el capítulo 1 y 2 que conocéis del blog han pasado a ser el 3º y 4º puesto que en los dos primeros hablo un poco de la vida de la prota ^^ Queda claro que reescribiré los capítulos que he subido al blog para que en cada uno conste de 13 páginas XD , como digo, estoy trabajando en la historia pero en agosto, sobre todo, planeo darle un buen empujón y tener terminada buena parte de "Noches de luna roja". Teniendo en cuenta que el capítulo 1 lo escribí en una semana contando con que sólo tengo los fines de semana libres y un ratito libre por las tardes y no siempre; en agosto que tengo vacaciones adelantaré mucho ^^

Más o menos este es el resumen de cómo llevo la historia, iré actualizando el blog según tenga cosas. Aunque aún tengo mucho por montar, como por ejemplo, las fichas de los personajes (que además tengo a alguien quien los dibujará), el post de los sitios donde transcurren los hechos,... un par de cosas más que tengo en mente. Sin mencionar con la constante actualización de los fragmentos de los personajes que os irán dando pistas acerca ciertas cosillas ^^

Besos.


P.D.: En la próxima actualización os podré un fragmento de de los pensamientos de Christian >-< (que ya tengo escrito) y también el nuevo resumen de la historia con más detalles sobre ella ^^

05/07/08

Capítulo 2: Prisionera

El piar de los pájaros y los rayos del Sol me despiertan. Sin saber por qué hoy no ha tocado el despertador, seguro llego tarde al instituto.

Me remuevo en la cama pensando si me merece la pena ir hoy a clase, total ya de por sí llego tarde y no es que planeara saltarme las clases simplemente ha surgido de esta forma. Además la cama ejerce su poder de atracción, no quiero levantarme se está demasiado bien.
- ¿Ya te has despertado?

Esa voz. ¡Su voz!

Me incorporo rápidamente en la cama y después de quitarme los pelos revueltos de por encima de la cara, ahí está él… Los recuerdos se me amontonan en la cabeza. Anoche. No lo recordaba. Anoche, en el callejón ¿había ocurrido de verdad todo aquello?

Me llevo la mano a la parte del cuello donde me había mordido pero no percibo en el tacto ninguna marca de ese hecho. Soy incapaz de decir nada, sin embargo, por mi cara atónita y el lugar del cuello que ahora tapaba mi mano, son más que suficiente reacción para él, para esbozar su media sonrisa retorcida. Mi corazón palpita intensamente al verla mientras que mis ojos no pueden evadir los suyos. Sus ojos verdes atrapan mi mirada. Quizás sea su poder vampírico o quizás sea mi sensación de fascinación que siento hacia él.
- Me suena tu cara de algún lado pero, formalmente, me presento. Me llamo Christian. ¿Y tú eres?

Es absurdo, nos conocemos de clase ¿cómo no puede saber mi nombre? Yo sé de sobra quién es él. En el instituto no hemos cruzado ni media palabra pero estamos en la misma clase. Realmente, no soy nadie para él. Él es el único quien se me ha metido a mí entre ceja y ceja. Me hace parecer como a una paleta de pueblo quien se ha enamorado como una idiota de un tipo mucho mejor que ella y que la utiliza como a un trapo sucio, sólo para limpiarle la mierda. ¡No sabe ni mi nombre, joder!
- ¿Y a ti qué te importa? –le respondo en plan borde. Demasiado herido está mi orgullo como para intentar ser amable con él. Le detesto.

Por toda respuesta, alza sorprendido una ceja si bien no dura mucho esa expresión ya que en cuestión de segundos escucho su leve risa mientras continua sentado en la repisa del ventanal que tiene unas cortinas rojo rubí corridas.

No me he fijado hasta ahora pero tampoco es que esté en mi habitación. De hecho, esto es más que una habitación. El dormitorio me recuerda a los aposentos de los castillos medievales. El suelo de madera, la amplia extensión de la habitación, el lujo que rodea y viste la habitación con lámparas ostentosas y grandes, cuadros y tapices de personajes importantes de épocas pasadas, una hermosa alfombra en el centro que cubre la mayor parte de la sala que soporta una mesa de madera caoba reluciente que a su entorno giran altas sillas de madera tapizadas a juego con los colores que predominan en el dormitorio, un tocador de color dorado con un gran espejo acorde con los ornamentos con los que adornan la enorme cama en la que descanso. ¡Si hasta las sábanas y la colcha parecen caras! ¡Esto es mucho mejor que la mansión de Barbie! ¿¡Eh!? ¿Qué hago yo nombrando a esa rubia oxigenada?

De todos modos, ¿qué hago yo aquí? Es como si hubiese muerto y hubiese usurpado la vida de otra persona, una persona que vivió más de mil años. Pero por muy extraño que parezca me siento cómoda, no por el lujo puesto que no valoro los bienes materiales sino por la atmosfera que me rodea. No sé qué ha pasado pero él está aquí conmigo y, por primera vez, le siento más cercano a mí. Posiblemente, porque tengo la sensación de que entrado a su mundo. ¿Un mundo frívolo y de lujos? No, eso es la superficie que aparentan. Hay algo más oscuro en él, en los de su especie, en los… ¿vampiros?

Vuelvo a llevarme la mano al cuello donde debería tener, y por tanto sentir, la marca de su mordedura. Pero sigo sin notar rastro de ella. ¿Acaso lo soñé? ¿Acaso estoy soñando ahora? Vuelvo a la mirada de nuevo al ventanal donde está sentado para descubrir su mirada felina e intensa puesta sobre mi persona. De verdad que no lo entiendo.

Nos quedamos mirándonos fijamente un buen rato sin decir palabra sin importar nada más, siento que por primera vez en la vida el tiempo no existe ni siquiera se detiene, sino que desaparece y tan solo contamos él y yo en un espacio reducido en los que nuestros sentimientos nos envuelven y nos ciegan. Lo único que escucho es el ritmo acompasado de mi corazón que late intensamente, que le llama sólo a él, que responde sólo por él, que parece morir cuando él no está.

Entonces se levanta. Con cada paso que da Christian mi corazón se perturba, ni siquiera soy capaz de controlarlo, cada vez late con más fuerza como si quisiese salírseme del pecho, como si respondiese a la llamada de su propietario que quiere recuperarlo…

Soy incapaz de seguir sosteniendo la mirada a medida que avanza a mí y, cuando se arrodilla a los pies de la cama para poner su cara a la altura de la mía, me rindo. Cierro los ojos y noto como una de sus manos alza mi barbilla mientras que la otra se desliza por mi cuello pero mi cuerpo arde en llamas al sentir su aliento en mi cuello. Ahora es su lengua la que se desliza por él.
- Aaah… -suspiró involuntariamente.

Quema. El calor sube por mi cuerpo como una abalanza. Me pierdo en esta sensación mientras reparo en cómo sus colmillos rozan mi piel. No me importaría morir de nuevo por él.
- Ahora estás a mi merced así que será mejor que te portes bien, –me susurra sensualmente su advertencia por mi respuesta a su pregunta- Anabel.

Abro los ojos de par en par, cesando toda sensación anterior, al escuchar mi nombre. Le miro esperando alguna respuesta, algún comentario. Sin embargo, tranquilamente, se separa de mí y vuelve a sentarse en la repisa del ventanal que hay al lado izquierdo de la cama.

Está jugando conmigo. Sabía mi nombre desde el principio. No sé por qué pero me alivia este hecho.
- A partir de ahora, sólo me perteneces a mí. Únicamente me debes lealtad a mí –me dice de forma contundente y seria.

Lo que no sabe es que yo jamás he sido buena para obedecer órdenes ni seguir la voluntad de otras personas. Soy alguien demasiado libre e independiente.
- No tolero la traición –me mira desafiante como si hubiese escuchado mis pensamientos-. Si lo que quieres es sobrevivir, te aconsejo que pienses dos veces las cosas antes de seguir tus impulsos o escuchar a tu orgullo.

¿Cómo lo sabe? ¿Cómo sabe tanto acerca de mí? ¿Una coincidencia, quizás?

- Escúchame bien. En este instante, olvidarás todo acerca de tu vida porque te prohíbo salir de aquí –amenazante, su tono de voz es amenazante.

Las lágrimas se desbordan al ver la realidad. Al ser consciente de la bestia que guarda en su interior. Es una criatura de la noche, un vampiro. No existe rasgo humano dentro de él.
- Recuerda que te lo advertí. Ahora no llores, asume las consecuencias. Ya es demasiado tarde.

Pero mis lágrimas no nacen a causa del miedo, ni por el más mínimo sentimiento de tristeza sobre la situación de mi anterior vida sino por la emoción de lo que podrá ser mi nueva existencia. Mi alma por entero se desahoga al comprender que ya no hay riesgo, ya no hay peligro de soledad. Mi alma llora porque ha sido apresada. Las cadenas son mis sentimientos, mi condena las circunstancias y mi supresor lo es él. Aún si Christian ha robado mi libertad, mi corazón me ha esclavizado a él.

Es un amor demasiado enfermo, demasiado delirante, tan intenso que no puedo detener, no quiero detener. No creo en los finales felices pero tampoco creo que este lo sea. La bestia tampoco es que haya apresado a una joven princesa débil y cándida.

Seco mis lágrimas, determinando la situación. Me levanto y me dirijo hacia donde permanece sentado y cuando llego me siento en sus rodillas frente a él. No me lo impide y sólo se queda observando mi próximo movimiento. Yo tan sólo me dejo llevar por mi corazón. Paso los brazos por su cuello y uno sus labios a los míos con toda la intensidad que mi alma salvaje grita por él y que únicamente consigue calmarse con la respuesta de sus labios, con el ardor de la pasión que despierta nuestro deseo mutuo, con el hipnotismo de su calor corporal que le produce a mi cuerpo estando ambos cuerpos pegados.
- Permaneceré a tu lado hasta que el tiempo consuma mi alma –sentencio mi condena en un pacto eterno que lo termina sellando la sangre.

Una vez más siento sus colmillos rozar mi piel pero esta vez para enterrarlos en lo más profundo de mi cuello. El dolor, la sangre, el deseo y el amor nublan mi pensamiento y fugazmente pasa por mi mente un hecho. El hecho de haber pactado con el mismísimo Diablo, de haberme rendido ante él. Aunque no supone ninguna diferencia para mí y me dejo llevar como hasta ahora.

Pero lo que aún desconozco es si esto es un sueño o es real. Si estoy muerta o viva. ¿De qué está hecha esta burbuja en la que estoy en vuelta? ¿De realidad o fantasía?

Si vuelvo a despertar, ¿me encontraré con Christian? O ¿la muerte me habrá separado de él? Si esto es un sueño y he de elegir, prefiero continuar soñando con él…
- Dulces sueños, pequeña.

Esas habían sido sus últimas palabras en el callejón.

Capítulo 1: En noche de luna roja

Los odio. Odio a mis padres. ¿Por qué se entrometen en mi vida sólo para joderme? ¿¡Por qué por dos puñeteras asignaturas que me han caído me privan del viaje de fin de curso!? El esperado y ansiado viaje.

Lo tengo todo preparado desde hace semanas esperando que llegue el 30 de junio. Incluso, en clase, ya nos hemos organizado las personas que irán en cada una de las habitaciones del hotel. Tenía tantas esperanzas e ilusiones puestas en él, sobretodo porque va a ir Christian, el chico nuevo que ha venido este año a clase.

Puede que sea algo distante y frío pero me carcome los pensamientos y descontrola mi corazón. Iba a ser perfecto, me había propuesto lanzarme y conseguirle en el viaje, la última oportunidad que tenía antes de ir a la universidad y, en consecuencia, separarnos cada uno por nuestro lado sin posibilidad de reencontrarnos.

Pero con tan sólo las palabras de mis padres, prohibiéndome ir, lo han destruido todo. Tenía que verle una vez más, iba a ser posible en el viaje pero ya no hay última oportunidad. Y lo que me revienta de verdad es quedarme con estos sentimientos tan intensos que le proceso que me acabarán envenenando si no se exteriorizan.

Malditos sentimientos incumplidos.

Nunca he tenido problemas en dominar mi corazón sobre mi mente pero desde que Christian apareció me ha desmoronado el mundo por completo. Los sentimientos ganan a la razón, por primera vez, el corazón manda.

Creía que sería perfecto cuando me lanzara a él en el viaje pero ahora hasta me arrepiento de haberle visto. Me arrepiento de esta atracción incontrolable e inevitable que siento por él porque ni siquiera es amor, es atracción quizás obsesión, la peor de la trampas en las que puedes caer.

Definitivamente mis padres me han jodido. No quiero regresar a esa maldita casa de la que me he marchado horas antes, después de la discusión acerca del viaje. Pero tampoco tengo donde ir y empieza a hacer frío no sé si el orgullo podrá ganar al frío e impedir regresar a casa con el rabo entre las piernas. Aunque, ahora mismo, ni siquiera sé si sabría volver a casa…

Es medianoche y he estado deambulando toda la tarde, sin pensar hacia donde me dirigía. Ahora estoy caminando entre callejones oscuros donde no hay ni un alma. Probablemente el orgullo venza al frío por el simple hecho que estoy perdida.
- Deberías tener más cuidado –me advierte una voz aterciopelada-. En noches de luna roja no estáis a salvo.

Esa voz hace que mis sentidos despierten y mi corazón desbocado busca que mi cuerpo se desfogue. Es un sentimiento demasiado intenso y placentero como para querer oprimirlo con la razón, aunque dudo que ésta respondiese en un momento así.

Me detengo para buscar al dueño de esa voz y lo encuentro apoyado en la esquina de una callejón oculto entre las sombras, sin más pistas que su silueta. No obstante, puedo sentir cómo me clava su mirada y el brillo hipnótico de sus ojos y, al tiempo, veo cómo alza un brazo hacia arriba señalándome…

… una luna llena ¿de color rojo? Es imposible, pero está ahí.
- Regresa antes de que sea demasiado tarde –me dice la voz fríamente.

Su advertencia amenazadora se me clava directa en el corazón, mi mente entiende su significado y me grita que huya, sin embargo, mis pies están fijos al suelo y se mueven sólo para seguirle cuando él da la vuelta y se va en dirección contraria a la mía.

Soy consciente del peligro si bien no sé por qué le sigo por y entre los callejones.

Creo que este sentimiento tan nuevo y apremiante es el culpable de que me esté adentrando a la boca del lobo.
- No deberías acercarte a mí. No te confíes.

Empiezo a ser dependiente de esa voz sensual. Sólo quiero oírla porque no haría caso al valor del significado de sus palabras. Le seguiría aún si fuese al fin del mundo. Aún si tuviese que vender mi alma al diablo. Ya he caído demasiado hondo, he perdido toda razón, mi única opción es dejarme llevar.

Se detiene.

Se ha detenido y ahora se aproxima. Yo he sido quien le he estado persiguiendo pero ahora me veo recompensada al ser él quien viene en mi busca. Ya está todo perdido…
- Te lo he advertido –me susurra cuando está enfrente de mí al tiempo que me levanta la barbilla con su dedo pulgar haciendo que nuestras miradas se encuentren.

Me quedé fascinada de esos ojos verdes la primera vez que los vi pero que nunca antes, hasta ahora, me han prestado atención. Pase lo que pase, merece la pena verse reflejada en esos ojos verdes tan hechizantes, la proximidad de nuestros cuerpos, nuestras respiraciones sincronizadas y nuestro aliento compartido.

Sé que me encuentro en el borde del precipicio, al que me empujarán al vacío en cualquier momento, así que no lo dudo, aprovecho el momento.

Una vez más, me dejo llevar. Me empino pasándole los brazos por el cuello y acerco mi rostro al suyo sin apartar la vista de sus ojos verdes, sin pestañear sólo los cierro cuando mis labios tocan los suyos, cuando mi lengua se enlaza con la suya para experimentar los sentimientos encontrados. El beso lo es todo menos dulce y suave, nuestros cuerpos piden lujuria y pasión, locura y riesgo, y eso es lo que obtienen de nuestros labios.

Cuando nos separamos mi mente está nublada, el beso ha devastado todo mi ser, el fuego arrasa el interior de mi cuerpo. En cambio, él, no parece lo más mínimo afectado me mira de forma impasible con sus ojos.
- Te iría mejor si de vez en cuando escuchases lo que te dicen.

Me dice al mismo tiempo que con una mano sujeta mi nuca y dirige sus labios a mi cuello. Comienza a dar pequeños y fugaces besos hasta que se detiene y siento sobre mi piel algo frío.
- ¡Ah! –grito cuando me clava por completo sus colmillos en el cuello.

Poco a poco la ligereza se adueña de mi cuerpo, la vista se me nubla y mi mente cesa de todo pensamiento.
- Christian... –su nombre es lo único que logro pronunciar en un jadeo ahogado.
- Dulces sueños, pequeña –esta es la última vez que escucharé su voz.

Lo he hecho. Acabo de dar mi vida por un momento. He renunciado a los años que me quedaban por vivir, por ese ser misterioso, por esta noche. Una noche inolvidable.

03/07/08

Sentimientos


Amor y odio; pasión y dolor; atracción e indiferencia; extasis y egoísmo.
Descontrol absoluto.

Mi corazón no se conforma con sólo amarle, quiere destruirle al mismo tiempo.

A mi alma no le basta con sólo permanecer a su lado, grita desesperadamente por una unión mucho más mística.

Mi mente hace tiempo que me abandonó en este lugar dejado de la mano de Dios.

Y mi ser se ahoga encadenado por los sentimientos que provocan un corazón rebelde, un alma salvaje y una mente en letargo.

Si crees que cuando obtienes lo que quieres todo ha terminado, te equivocas. Nunca estaré segura si hice bien al seguirle hasta el fin de la existencia humana...


Anabel S.

02/07/08

Presentación

"En noche de luna roja" ahora modificada a "Noches de luna roja" pasará a ser más que un simple relato sin un final asegurado escrito por una internauta más y todo gracias a vosotr@s.

Me explico, gracias al apoyo de muchas personas y comentarios han hecho replantearme, por segunda vez consecutiva, la continuidad acerca de mi primer relato de vampiros.

Cuando quise compartir este relato como una historia corta con el ánimo y apoyo de varias lectoras (principalmente) me convencieron para que mostrara algo más sobre una chica aún por conocer y Christian, un vampiro. Ahora, por segunda vez, me han dado ánimos para seguir esta historia de forma más segura y personal.

Y aquí estoy para presentar la verdadera historia de amor entre Anabel y Christian para quienes quieran darle una oportunidad. Desvelaré si Christian es capaz de amar, os contaré en la clase de mundo por el que Anabel se ve arrastrada ciegamente. Pero, por encima de todo, escribiré acerca de su historia de amor si está condenada al fracaso y al amor imposible, o si, en realidad, hay un rayo de esperanza para ambos seres tan diferentes. Y por supuesto abriré las puertas a un nuevo mundo más oscuro, a un mundo en el que sólo reinan los seres de la noche, los vampiros.

Es bien sabido que Anabel y Christian son los protagonistas pero ¿tienen un mismo destino?