Era demasiado tarde para dejar de amar.
Me rodeaba tanta oscuridad que me había perdido entre ella. Y era incapaz de ver más alla.
Sola. Así es como me encontraba.
Había seguido egoístamente mis impulsos y recibía lo mismo que había dado. NADA.
Sólo contaba con mi única ayuda. Si no me salvaba yo misma, nadie lo haría por mí. Ni siquiera Christian. Me había abandonado.
Nuestro pacto comenzaba a romperse... lo único que me quedaba era la misma oscuridad en la que había caído al abismo.
Caer. No me daban más opciones. Caer y hundirme en la miseria. En el olvido.
Lo que aún desconocía es si el mismo odio que sentía hacia a él, sería el que me hiciese levantarme y ascender de nuevo a la realidad. Mis ganas de venganza ¿serían suficientes para mantenerme en pie?
Eso deseaba. Que mis fuerzas no me fallasen, para así matarle.

