23/11/08

Sinopsis

Sinopsis
“Noches de Luna Roja”


Es una historia que habla de amor pero también de odio y arrastra con ella dolor y pasión. Una historia sobre un vampiro, Christian, y una adolescente (humana), Anabel. Dos seres que sin apenas conocerse cambian el rumbo de sus vidas en un turbulento encuentro. Dos seres opuestos en medio de una realidad que oculta una verdad, la existencia de los señores de la noche, los vampiros. Las circunstancias chocan y entrechocan uniendo y alejando a los protagonistas. Pero lo que ninguno de ellos sabe es que el final es el comienzo de una nueva historia...

La Saga

1. Noches de Luna Roja

Reinantes en el ocultismo las cuatro formas de la luna sobresaltan en la noche con su luz plateada y refulgente. Una vez al mes, en cuatro noches distintas, hacen acto de aparición. De forma coqueta, orgullosa de su porte, nos premia con su presencia. Glamurosa y majestuosa nos desafía a alcanzarla. Es la cara que muestra a la Humanidad y a los Hijos de la Noche. Sin embargo, oculta su mortífera esencia para otra especie más reducida. Las Criaturas. Seres incompletos y deformes de vida frágil y esencia poderosa que se desarrollan instintivamente. Para ellos, guarda el salvajismo. Su otra cara.


La historia da comienzo con el final del último curso en el instituto. Anabel, una estudiante que está a las puertas de selectividad y lo único que tiene en mente es cumplir con éxito su plan para conseguir al chico de quien está colgada.

Asimismo para Christian, el chico de quien anda enamorada Anabel, no parece que ella exista en su mundo. Pero todo cambia cuando ambos se encuentran una noche de luna roja y Christian le revela su secreto.

A partir de ese entonces, el mundo de Anabel se verá envuelto de oscuridad, sangre, dolor y amor. Apostando por sus sentimientos, ella estará dispuesta a hacer cualquier cosa porque Christian la mire. Incluso si es necesario vender su alma al Diablo, lo hará para quedarse a su lado. De lo que no es consciente son de las consecuencias que acarreará ese pacto... y de lo que arrastrará con ella.

Anabel es una adolescente terca, egoísta y orgullosa y su comportamiento la encarrilará por un descenso sin freno hasta chocar. Su inmadurez e ignorancia la harán perderse en un mundo, el cual, le es desconocido.

2. Noches sin Estrellas

Noches oscuras que bajo la tímida luz de las estrellas, revelan un rostro esperanzador, en el cual, resguardarse. E, incluso, la luna no eclipsa su destello sino que lo respeta. Esos tenues y pequeñitos astros nos protegen de la absoluta oscuridad. Su existencia no es insignificante. Pero ¿qué sucedería si decidiesen desaparecer y abandonarnos en la fría y abrumadora noche? ¿Dónde buscar un rayo de esperanza entre tantas tinieblas?

Por algún motivo, Anabel no ha podido superar la transformación y se ha convertido en una muñeca. No habla, no sonríe, no piensa, no siente,... sólo se mueve. Christian la ha perdido. Mientras la Nueva Era sigue el ritmo de su evolución y tratan de luchar para asegurar su futuro.

No obstante, una nueva noticia traerá revuelo. Amara ha reaparecido. El antiguo y primer amor de Christian, quien supuestamente estaba muerto. Todo se tambalea. Nada está establecido. Con ella, una verdad a medias y un clan que resurge de sus cenizas que está dispuesto a jugarse su existencia en una sola batalla.

Y mientras tanto, Dakota sigue su propia estela al margen de todos ellos, pero ¿quién es en realidad? ¿De qué lado está?



Sinopsis de la 3ª parte en un próximo futuro…

Actualizada el 15 de Julio de 2010


15/11/08

Límites

Sabía que el mundo donde la había adentrado, la destruía.

Se estaba ahogando y era yo quien la estrangulaba. Pero era consciente de que me necesitaba. En cambio, le di la espalda. Forzando su desesperación.

¿Qué era lo que esperaba de ella? No lo sabía.

Pero, entonces, las circunstancias eclosionaron como dos astros poderosos, arrasando todo a su paso. Y entre los escombrosos de la batalla convertida en la tumba de dos potencias omnipotentes, ocurrió lo inevitable. Todo se torció.

Aquella noche, cuando vi sus manos manchadas de sangre, sabía a qué nos habían conducido mis acciones. Sabía en qué la había convertido. Y no había vuelta atrás...

Había creado un monstruo.

¿Era eso lo que realmente deseaba? ¿Debía de sentirme orgulloso por haberla roto por completo? ¿O debía llorar su muerte y celebrar su nuevo nacimiento? ¿Era a la persona a quien había matado, la que reclamaba?

Mis preguntas no hallaron respuesta, murieron en el silencio. Lo único que sentí fue el resurgimiento de un viejo sentimiento que invadió todo mi ser...


Christian